Los milagros suceden a nuestro alrededor, las señales de Dios nos muestran el camino, los angeles piden ser oidos; sin embargo, como aprendemos que existen formulas y reglas para llegar hasta Dios, no prestamos atencion a nada de esto. No entendemos que el esta donde le dejan entrar.
Las practicas religiosas tradicionales son importantes; nos hacen participar con los demes en una experiencia comunitaria de adoracion y de oracion. Pero nunca debemos olvidar que una experiencia espiritual es sobre todo una experiencia practica del Amor. Y en el amor no existen reglas. Podemos intentar guiarnos por un manual, controlar el corazon, tener una estrategia de comportamiento. Pero todo eso es una tonteria. Quien decide es el corazon, y lo que el decide es lo que vale.
Todos hemos experimentado eso en la vida. Todos, en algun momento, hemos dicho entre lagrimas: "Estoy sufriendo por un amor que no vale la pena." Sufrimos porque descubrimos que damos mas de lo que recibimos. Sufrimos porque nuestro amor no es reconocido. Sufrimos porque no conseguimos imponer nuestras reglas.
Sufrimos impensadamente, porque en el amor esta la semilla de nuestro crecimiento. Cuando mas amamos, mas cerca estamos de la experiencia espiritual. Los verdaderos iluminados, con las almas encendidas por el Amor, vencian todos los prejuicios de la epoca. Cantaban, reian, rezaban en voz alta, compartian aquello que San Pablo llamo la "santa locura". Eran alegres, porque quien ama ha vencido el mundo, y no teme perder nada. El verdadero amor supone un acto de entrega total.